Cómo migrar tus datos a un programa adaptado a VeriFactu

Sep 16, 2026 | Blog

La adaptación de los sistemas de facturación a VeriFactu puede llevar a muchas empresas y autónomos a revisar el programa que utilizan actualmente. En algunos casos bastará con actualizar el software existente, mientras que en otros será necesario cambiar de herramienta y trasladar clientes, productos, facturas y otra información administrativa al nuevo sistema.

Este proceso no debería limitarse a copiar archivos de un programa a otro. Antes de migrar datos a VeriFactu mediante un nuevo software de facturación, conviene determinar qué información debe trasladarse, qué datos deben conservarse únicamente como histórico y desde qué momento comenzará a utilizarse el nuevo sistema.

Una migración correctamente planificada ayuda a evitar duplicidades, pérdidas de información y problemas con la numeración de las facturas.

Qué significa migrar a un programa adaptado a VeriFactu

Migrar significa trasladar la operativa desde el sistema de facturación utilizado hasta ese momento a otro programa preparado para cumplir los requisitos aplicables.

El cambio puede afectar a diferentes elementos:

  • Clientes.
  • Proveedores.
  • Productos y servicios.
  • Tarifas.
  • Facturas.
  • Series de facturación.
  • Vencimientos.
  • Formas de pago.
  • Documentación asociada.
  • Información histórica.

No siempre será necesario importar absolutamente todos los datos al nuevo programa.

En determinados casos puede resultar más práctico conservar parte del histórico en el sistema anterior o mediante un archivo accesible y trasladar únicamente la información necesaria para continuar trabajando.

Antes de migrar: analiza el programa actual

El primer paso consiste en conocer qué información contiene el software antiguo.

Muchas empresas llevan años utilizando el mismo programa y pueden acumular miles de registros.

Antes de realizar cualquier exportación conviene revisar:

  • Cuántos clientes existen.
  • Cuántos siguen activos.
  • Qué series de facturación se utilizan.
  • Cuántos ejercicios se conservan.
  • Qué facturas permanecen pendientes de cobro.
  • Qué datos están duplicados.
  • Qué información necesita realmente el nuevo sistema.

Este análisis evita trasladar errores o información innecesaria.

Haz una copia de seguridad antes del cambio

Antes de modificar, exportar o importar información resulta recomendable disponer de una copia de seguridad completa del sistema anterior.

La finalidad es contar con una referencia que permita recuperar datos si aparece algún problema durante la migración.

Además, abandonar un programa no significa que toda la información histórica deje de ser relevante.

Las facturas y documentos deben conservarse durante los periodos que correspondan según las obligaciones fiscales y mercantiles aplicables.

Por ello, la estrategia de migración debe contemplar también cómo se accederá al histórico una vez realizado el cambio.

Decide qué datos vas a trasladar

Uno de los errores habituales consiste en intentar importar automáticamente toda la base de datos.

No siempre es necesario.

Por ejemplo, una empresa podría decidir trasladar:

Clientes activos: sí.

Productos y servicios actuales: sí.

Tarifas vigentes: sí.

Facturas pendientes de cobro: sí.

Facturas históricas: dependiendo del sistema y de la estrategia de conservación.

Clientes inactivos desde hace años: quizá únicamente como archivo.

Seleccionar previamente la información permite realizar una migración más limpia.

Limpia la base de datos

Cambiar de programa representa una buena oportunidad para mejorar la calidad de la información.

Antes de migrar datos a VeriFactu desde un sistema anterior, conviene detectar registros duplicados, campos incompletos y datos desactualizados.

En la base de clientes pueden existir:

  • NIF incorrectos.
  • Razones sociales antiguas.
  • Direcciones desactualizadas.
  • Clientes duplicados.
  • Correos electrónicos erróneos.
  • Formas de pago que ya no se utilizan.

Importar estos problemas al nuevo programa solamente trasladaría la desorganización de una plataforma a otra.

Revisa la numeración de las facturas

La numeración merece una atención especial.

Las facturas deben mantener la correlación que corresponda dentro de cada serie.

Por ello, al cambiar de programa debe conocerse exactamente cuál fue la última factura emitida con el sistema anterior.

Supongamos que la última factura de una determinada serie fue:

F-2026-0850

El nuevo programa deberá configurarse teniendo en cuenta la continuidad que corresponda para evitar duplicidades.

También puede valorarse la utilización de una nueva serie cuando resulte adecuado, siempre respetando las reglas de facturación aplicables.

Lo importante es documentar correctamente el cambio.

Define una fecha de transición

Resulta recomendable establecer una fecha clara para comenzar a utilizar el nuevo programa.

Por ejemplo:

Hasta el 30 de septiembre: sistema anterior.

Desde el 1 de octubre: nuevo sistema.

Establecer una fecha evita que diferentes empleados utilicen simultáneamente ambos programas para emitir facturas de la misma serie.

Trabajar sin una transición clara podría provocar duplicidades o incoherencias.

Qué ocurre con las facturas antiguas

Cambiar de software no elimina las obligaciones relacionadas con las facturas emitidas anteriormente.

El histórico debe seguir siendo accesible durante los periodos de conservación aplicables.

Existen diferentes estrategias dependiendo de las posibilidades técnicas de cada programa.

Puede importarse el histórico completo, conservarse una copia accesible del sistema anterior o realizarse una exportación organizada en formatos adecuados.

Lo fundamental es que la empresa no pierda acceso a documentación que todavía deba conservar.

¿Las facturas antiguas se convierten en registros VeriFactu?

No debe confundirse la migración administrativa de datos con la generación de nuevos registros de facturación.

El hecho de importar facturas históricas a un nuevo programa no significa que deban tratarse automáticamente como si acabaran de ser expedidas.

Los registros regulados por el sistema se generan conforme a las operaciones realizadas y al funcionamiento del software desde su puesta en marcha.

Por ello, el proceso de importación debe diferenciar claramente entre información histórica y nuevas operaciones.

Evita volver a emitir facturas antiguas

Otro error sería importar una factura antigua y hacer que el nuevo programa la interprete como una factura recién expedida.

Una factura ya emitida no debería volver a generarse simplemente porque se haya cambiado de software.

El sistema debe distinguir entre:

  • Documentos históricos.
  • Facturas pendientes.
  • Nuevas facturas.
  • Información importada para consulta.

Esta separación es especialmente importante para evitar duplicidades.

Configura correctamente los datos fiscales

Antes de comenzar a facturar con el nuevo programa deben revisarse los datos fiscales de la empresa.

Entre ellos:

  • NIF.
  • Razón social.
  • Dirección.
  • Series.
  • Tipos de IVA utilizados.
  • Retenciones cuando correspondan.
  • Regímenes fiscales aplicables.
  • Información necesaria para determinadas operaciones.

Una configuración incorrecta puede provocar que las primeras facturas emitidas desde el nuevo sistema contengan errores.

Revisa clientes y proveedores

Después de importar la información conviene realizar comprobaciones.

No basta con que el programa indique que la importación ha terminado correctamente.

Puede seleccionarse una muestra de clientes y comparar sus datos con el sistema anterior.

Por ejemplo:

Cliente: Empresa XYZ.

NIF: correcto.

Dirección: correcta.

Forma de pago: correcta.

Correo: correcto.

Tarifa: correcta.

Este tipo de revisión permite detectar errores de correspondencia entre campos.

Comprueba productos, servicios e impuestos

También deben revisarse los conceptos utilizados habitualmente para facturar.

Un producto que en el programa antiguo tenía asignado un determinado tipo de IVA debe mantener la configuración que corresponda en el nuevo sistema.

Lo mismo ocurre con descuentos, unidades, precios o descripciones.

Una migración técnicamente correcta puede producir facturas incorrectas si los parámetros fiscales no se han configurado adecuadamente.

Realiza pruebas antes de la puesta en marcha

Antes de abandonar definitivamente el sistema anterior resulta recomendable probar el nuevo entorno.

Las pruebas pueden incluir:

  1. Crear clientes.
  2. Preparar facturas de prueba cuando el entorno lo permita.
  3. Revisar impuestos.
  4. Comprobar series y numeración.
  5. Verificar formatos.
  6. Analizar permisos de usuarios.
  7. Comprobar el funcionamiento general.

El objetivo es detectar incidencias antes de comenzar a utilizar el programa en operaciones reales.

Qué ocurre con los registros generados por el nuevo sistema

Una vez que la empresa comienza a trabajar con el nuevo software, este deberá generar los registros de facturación conforme a los requisitos que le resulten aplicables.

Estos registros incorporan la información correspondiente y los mecanismos técnicos destinados a garantizar su integridad y trazabilidad.

Cuando se utiliza la modalidad VeriFactu, el sistema realiza además la remisión de los registros de facturación a la Agencia Tributaria conforme a las especificaciones establecidas.

Todo este funcionamiento debería estar integrado en el software.

El usuario no debería tener que crear manualmente los archivos técnicos.

No confundas VeriFactu con una simple actualización visual

Adaptarse no consiste únicamente en añadir un código QR a las facturas o cambiar el diseño de una plantilla.

Los sistemas afectados deben cumplir requisitos relacionados con la generación y gestión de registros de facturación.

Por ello, antes de elegir un nuevo programa conviene comprobar que realmente está preparado para los requisitos aplicables y no limitarse a revisar el aspecto de las facturas.

Qué hacer con las facturas pendientes de cobro

Las facturas pendientes merecen un tratamiento específico durante la migración.

Aunque ya hayan sido emitidas, la empresa puede necesitar seguir controlando:

  • Vencimientos.
  • Cobros parciales.
  • Importes pendientes.
  • Formas de pago.
  • Reclamaciones.

Por ello, puede ser conveniente trasladar esta información al nuevo sistema sin volver a emitir las facturas.

El objetivo es continuar con la gestión administrativa, no crear nuevamente el documento.

Planifica los permisos de los usuarios

La migración también es un buen momento para revisar quién puede acceder al sistema y qué funciones puede realizar.

No todos los empleados necesitan los mismos permisos.

Puede diferenciarse entre usuarios autorizados para:

  • Consultar facturas.
  • Crear borradores.
  • Expedir documentos.
  • Gestionar clientes.
  • Registrar cobros.
  • Acceder a configuraciones.

Una estructura de permisos adecuada reduce errores y mejora el control interno.

Forma al equipo antes del cambio

Un nuevo programa puede funcionar perfectamente desde el punto de vista técnico y, aun así, generar problemas si los empleados desconocen su funcionamiento.

Antes de realizar el cambio definitivo conviene explicar:

  • Cómo crear una factura.
  • Cómo corregir errores.
  • Cómo consultar el histórico.
  • Cómo gestionar cobros.
  • Qué hacer ante una incidencia.
  • Cómo funciona la nueva numeración.

La formación reduce la tentación de utilizar procedimientos improvisados cuando aparece una duda.

Errores habituales durante una migración

Entre los problemas más frecuentes encontramos importar datos sin revisarlos, perder acceso al histórico, duplicar clientes, configurar incorrectamente los impuestos o comenzar a utilizar el nuevo sistema sin establecer una fecha de transición.

También puede resultar problemático intentar migrar datos a VeriFactu sin diferenciar las facturas históricas de las nuevas operaciones.

La migración debe respetar el historial existente y evitar que documentos antiguos sean tratados como si acabaran de generarse.

Conserva documentación del proceso

Puede resultar útil documentar internamente cómo se ha realizado la transición.

Por ejemplo:

Fecha del cambio: 1 de octubre de 2026.

Última factura en sistema anterior: F-2026-0850.

Primera factura en sistema nuevo: F-2026-0851.

Datos importados: clientes, productos y facturas pendientes.

Histórico: conservado en archivo independiente.

Este documento facilita comprender posteriormente cómo se realizó la migración.

Cómo puede ayudarte Facturalia

La organización digital de la facturación facilita centralizar clientes, documentos y operaciones y mantener una mayor trazabilidad sobre la actividad administrativa.

Facturalia permite gestionar la información de facturación de manera estructurada, reduciendo tareas manuales y facilitando el acceso a los datos necesarios para el funcionamiento cotidiano del negocio.

Antes de realizar cualquier cambio de sistema, es importante revisar las posibilidades de importación, compatibilidad y conservación del histórico para garantizar una transición ordenada.

Conclusión

Cambiar a un programa preparado para VeriFactu no debería realizarse de forma improvisada. La empresa debe analizar su sistema actual, realizar copias de seguridad, seleccionar qué información necesita trasladar y establecer una fecha clara para comenzar a trabajar con la nueva herramienta.

También resulta fundamental revisar la numeración, diferenciar el histórico de las nuevas facturas y comprobar que clientes, impuestos, productos y configuraciones se han trasladado correctamente.

Planificar cómo migrar datos a VeriFactu manteniendo la continuidad de la facturación reduce el riesgo de duplicidades, pérdidas de información y errores administrativos.

La mejor migración no es necesariamente la que traslada más datos, sino aquella que conserva correctamente la información necesaria, mantiene accesible el histórico y permite comenzar a utilizar el nuevo sistema con una base de datos limpia, coherente y preparada para continuar facturando.

Facturalia
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